Estaba mi madre pasando a limpio su maravillosa libreta de recetas, (tarea agotadora) hasta que se le ocurrió la buena idea de encuadernar la antigua y regalarme la nueva sin terminar, jeje! . Voy a ir preparando algunas de sus estupendas recetas como estas deliciosas croquetas.
Ingredientes (para 4 personas): 5 calabacines, 2 rebanadas de pan, leche, 1 huevo, 2 puñados de queso rallado, un ramito de albahaca, un diente de ajo, una loncha de paletilla cocida o mortadela 50 gr., pan rallado, aceite, perejil, sal y pimienta.
Poner al fuego una sartén con tres cucharadas de aceite y un diente de ajo. Sofreír y unir los calabacines cortados en rodajas, aproximadamente 30 minutos, añadiendo al final un poco de perejil picado. Meter después los calabacines rehogados en la trituradora con la paletilla o mortadela (yo le he puesto queso gallego) y reducir todo a una crema homogénea.
Poner todo en un bol, incorporar el pan previamente ablandado en leche y bien estrujado y completar solo con la yema del huevo. Amalgamar con cuidado, añadir la albahaca triturada con el queso rallado y sazonar con sal y pimienta. Si el compuesto quedase blando añadir queso o pan rallado.
Formar las croquetas pasándolas por huevo y pan rallado. Calentar en la sartén abundante aceite y echar las croquetas dejándolas dorar bien. Colocarlas en papel absorbente para eliminar el exceso de grasa, conservarlas calientes y servir rápido.
Estas maravillosas croquetas de calabacín las ha preparado mi sobrino Francisco padre de
Benjamín, a su familia austriaca les han encantado...